Equipo disfrutando de un viaje de incentivo

Los viajes de incentivo son una excelente estrategia empresarial para potenciar la motivación de los profesionales hacia unos objetivos de negocio. Además, son una buena herramienta para motivar a nuestros equipos, promover el team building y fidelizar a nuestros clientes.  Por esta razón, recomendamos esta práctica sencilla y efectiva desde distintos puntos de vista que detallamos a continuación.

Beneficios de los viajes para los empleados y proveedores

1. Motivación externa. Las personas se sienten más receptivas hacia el trabajo y la constancia cuando reciben un reconocimiento real ante el esfuerzo realizado. Y estos viajes permiten ofrecer esta compensación emocional ante el cumplimiento de un proyecto importante.

2. Espíritu de equipo. El ambiente de un viaje es distinto al que se disfruta durante la jornada laboral. En este contexto de ocio, los protagonistas pueden fomentar las habilidades sociales, vivir el presente, fomentar la colaboración y crear lazos en un contexto que no está contaminado por la rivalidad y los celos laborales.

3. Inversión en felicidad. Las mejores empresas para trabajar son aquellas que cuidan de la felicidad de los empleados.  Aunque parezca cursi, es así, y sencillamente porque las personas pasamos tanto tiempo de nuestra vida en un entorno laboral que es positivo que nos sintamos como en casa cuando estamos en la empresa. Un viaje es siempre una experiencia feliz e ilusionante, cuyo recuerdo emocional perdura en el tiempo.

4. Mejora la imagen de marca. No solo ante los trabajadores, sino también ante los clientes y proveedores. Una empresa no solo puede cuidar su posicionamiento por medio del marketing eficaz de los distintos sistemas de publicidad, sino también por medio de acciones que forman parte de una filosofía de trabajo propia. En este caso, el valor del disfrute está presente en esta fórmula.

5. Cuidado de la salud emocional. Sabemos que el estrés, la ansiedad y el síndrome del trabajador quemado son frenos importantes del bienestar psicológico en la oficina. Por medio de un viaje de estas características, los protagonistas, bien sean empleados o clientes, reciben una terapia de salud en forma de una escapada con la que pueden evadirse de las preocupaciones profesionales.

Esta práctica es fundamental para liberar el cansancio físico y psicológico. Las personas regresan a sus puestos con la agradable sensación de la energía renovada de unas vacaciones que promueven el valor del descanso.

Mejores relaciones con los socios

En todo viaje existe un factor humano que conviene cuidar especialmente. Pues bien, uno de los principales beneficios de un viaje corporativo es la mejora de la comunicación, el establecimiento de alianzas más sólidas en un contexto de optimismo disfrute y vida.
¿Por qué son tan importantes y eficaces los viajes de incentivos? Precisamente porque están acompañados por emociones y sentimientos agradables. Las personas se sienten más motivadas hacia el trabajo y/o la marca cuando vinculan su vida laboral con instantes de ilusión y plenitud. Y los viajes están asociados al desarrollo de nuevas actividades en un contexto en el que no hay espacio para la prisa, ya que las horas transcurren a otro ritmo distinto al cumplimiento de los plazos del fin de un proyecto.

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