Libro con recortes de papel y niños en un parque

El storytelling es una técnica narrativa que consiste en contar historias protagonizadas por personajes con los que el público se identifica, capaces de despertarles emociones, transmitir conocimientos e incitarlos a la acción. Se ha convertido en una herramienta de marketing insustituible en todo tipo de acciones, incluida la realización de eventos corporativos.

De hecho, se está apreciando una marcada evolución desde este enfoque al storydoing, que no se conforma con contar una historia, sino que persigue hacérsela vivir a los presentes. La fidelización, el engagement con el público y la generación de vínculos emocionales entre ambas partes, marca y clientes, constituyen los principales beneficios de este planteamiento.

Cómo optimizar el storytelling en los eventos corporativos

En un evento empresarial el objetivo ha de ser crear una atmósfera de conexión y aprendizaje, sustentada en un hilo conductor centrado en una buena historia humana, de esas que nos dejan pegados al asiento, nos emocionan y nos activan el deseo de conocer el desenlace.

Elección de la historia

Es un aspecto esencial porque, no nos engañemos, la historia es fundamental, pero no es el fin en sí mismo: es un medio para alcanzar los objetivos del evento. Por eso, lo primero es tener clara la finalidad de este acto y, a partir de ahí, partiendo del conocimiento del público, del tema, del contexto y del promotor, debemos ser capaces de definir el concepto a transmitir y la idea concreta a comunicar. Solo entonces estaremos en condiciones de idear, elegir y diseñar la historia adecuada.

Desarrollo de la historia

El siguiente paso, tan esencial como el anterior, es dar forma a dicho storytelling. Necesitamos ser creativos, originales, precisos e interesantes, espectaculares incluso, para crear un hilo conductor original, innovador y memorable. Es esencial que sepamos adecuarlo a las expectativas, los gustos y las necesidades de nuestro público objetivo, solo así conseguiremos atraparlo, emocionarlo y cautivarlo, que es nuestro propósito.

En todo caso, las buenas historias en un evento se muestran en 3 partes:

1. Planteamiento. Un buen enfoque es comenzar planteando una meta, un sueño, un objetivo que estará presente durante todo el evento. Otra opción, igualmente interesante, es presentar una amenaza o un peligro real que puedan sentir como propio.

2. Nudo o desarrollo. Es la parte en la que todo fluye hacia el desenlace y, de su mano, los asistentes asumen el protagonismo: deben aprender, experimentar, sentir y vivir la historia que les estamos mostrando.

3. Desenlace o final. Sí o sí, ha de ser victorioso. Conseguimos mostrarles cómo alcanzar el objetivo planteado o superar el peligro inicial. Conviene destacar y reforzar, pública y conjuntamente, el éxito logrado. Y celebrarlo con un cóctel o una experiencia relajante en la que todos participen.

Conseguir que, más allá de escuchar esa historia, los asistentes la vivan mediante la ejercitación, el entrenamiento, el role playing u otras técnicas, multiplicará el factor recuerdo y asimilación personal que buscamos.

En conclusión, el storytelling ayuda a obtener mejores resultados y más duraderos en todo tipo de eventos corporativos. En SeproEvents te ayudamos a multiplicar el engagement en este tipo de comunicaciones corporativas.